miércoles, 29 de octubre de 2008

El Madrid sufre su primer resbalón en Europa


El pabellón Pionir celebró la primera victoria sobre el Real Madrid después de despedirle como ganador en otras doce visitas con un encuentro paradigmático para los blancos, avasallados en la pintura durante la primera parte y agarrados al coraje y a los pocos hombres que le mantienen a flote (Llull, Reyes y Hosley) para intentar el milagro en la segunda parte.

El Real Madrid nunca había perdido en el pabellón Pionir, una de los feudos históricos de la canasta europea. Sumaba una docena de presencias sin perder. Pero el talento parece surgir de una fuente inagotable a orillas del Danubio. Los grandes clubes se acercan todos los años para fichar a jugadores jóvenes y con proyección. El Partizan los sustituye como piezas de dominó.

Los títulos no llegan porque no les dan tiempo a consolidar un proyecto. Pero el carácter, el ambiente de la grada y todo lo demás permanece inmutable. El Partizan hizo un retrato perfecto del Madrid. Le sacó de la zona en la primera parte cogiéndole diez rebotes ofensivos, algunos sonrojantes, y bombardeándole desde el perímetro.

Siempre Reyes

El descanso dio un respiro al desfigurado bloque dirigido por Joan Plaza con unas estadísticas sorprendentes: seis de doce triples y veintiocho rebotes para los de casa (diez ofensivos) por cero de cinco triples y once rechaces (tres defensivos) en las cuentas del cuadro español.

Al Madrid le salvaron la cara Sergi Llull -diecinueve puntos-, sensacional por inteligencia, efectividad compromiso y generosidad para el equipo; Felipe Reyes, que enseguida tuvo que salir para frenar las opciones que el enorme Slavko Vranes (2,29 metros) abría en la zona ante el griego Lazaros Papadopulos; y el estadounidense Quinton Hosley (catorce puntos).

Facilidades gratuitas

Las faltas frenaron a Reyes, igual que a Bullock, del mismo modo que una defensa zonal y el coraje de los hombres que dan la cara en la primera línea del frente dieron la opción de ganar a un Madrid que, en esta dinámica, nada tiene que hacer en la Euroliga.

El Partizan estableció doce puntos de ventaja al borde del intermedio (31-19), se encontró con la zona, con un mejor Madrid y con un Hosley dispuesto a ganarse el pan en este equipo y encajó un parcial de 3-17 al inicio del tercer periodo que daba pie a pensar en un milagro madridista (47-55).

Pero los serbios tampoco tiraron la toalla, recuperaron el tino en el perímetro, tomaron la delantera con cinco minutos por delante (65-63) y doblegaron a un conjunto que no conocía la derrota en el Pionir. Milenko Tepic y Alesandar Rasic dieron alas al Partizan, pero los serbios encontraron pocas veces tantas facilidades gratuitas por parte de un adversario en la Euroliga. 

No hay comentarios: